29 de octubre de 2014

Crónica de una tradición: Noche de Ánimas.

Detalle de un altar lateral. Iglesia de Pobladura.
La noche del 1 de noviembre, noche de ánimas, ha sido un puente para esas leyendas de almas errantes en busca de descanso. Nace la noche de misterio y lamento cuando el sol se oculta y la oscuridad hace presencia, a lo que en tiempos se reservó a guardar a los suyos en las oraciones y el llanto.

Grandes autores dedicaron tiempo a escribir estas historias que traían en vilo a la sociedad, como G.A. Bécquer en su leyenda "El monte de las ánimas".

En Pobladura de Aliste, y probablemente en otros pueblos de nuestra comarca, se tenía un temor especial a esa noche, a la que al atardecer los pastores encerraban sus ganados en los corrales, se ataban las vacas en las cuadras y no dormía nadie en el campo con sus ganados.

Esta costumbre no se sabe si se debía a tradición popular, a la influencia de la Iglesia o al temor de esas tristes leyendas.

Contaban los abuelos, pues así les era contado a ellos, que el uno de noviembre, a la llegada de la noche, las almas que se encontraban prisioneras en el purgatorio tenían permitida la salida por caminos y valles para visitar a los suyos, regresando a la salida del sol.

En las casas, el abuelo, la abuela o los padres (según su pasión religiosa), junto a los niños, emprendían una noche de rosarios y oraciones para la salvación de esas almas, y que si les visistaban, viesen que estaban pensando en ellos. 
Un pan, e incluso longaniza y vino solían dejar al irse a dormir, junto a una vela encendida. Creencia de que si las pobres ánimas de sus difuntos les visitaran tuvieran algo que poder comer antes de partir. Y la vela era la que le iluminaría el camino.

Por estas leyendas y costumbres, más propias de la tradición religiosa, puede que lleguemos a esta costumbre que en pequeños rasgos se conserva en nuestro pueblo: El Ramo de Ánimas.

La cruz y la virgen se ponen en el centro
del pasillo durante todos
los días de novenario.
Comienzan estos ritos con un novenario que se inicia todos los días con el toque de difuntos y la canción del coro, que asemeja a los lamentos de las almas en pena:

Rompe, rompe mis cadenas
y alcanzadnos libertad.
Cuan terribles son mis penas
piedad, cristianos piedad.

Una chispa que saliera
de este fuego tenebroso
montes y valles furiosos
en un punto consumiera.
Ya que podéis estas llamas
compasivos apagar.
Cuan terribles son mis penas
piedad cristianos, piedad.

Finaliza el día de todos los santos, al anochecer cuando el párroco del pueblo, dirigido por las canciones del coro da permiso para iniciar la procesión alrededor de la iglesia y Campo Santo oyendo:

Ya sale nuestro ministro
Todo vestido de luto,
A celebrar por las ánimas
La procesión de difuntos.

La procesión consta de cinco estaciones en las que el sacerdote reza una oración. Cada una por un gremio diferente, el coro le suele acompañar, adelantando por quien va a constar esa oración:

En la primera estación
Este responso es preciso
Por todos los sacerdotes
Papas, vicarios y obispos.

Finalizada la oración, entre estación y estación, el coro va relatando lamentos y penitencias que intentan dar ese dolor y recuerdo por los que ya no están y recuerdan:

Doblen bien ya las campanas
Que cause temor oírlas,
Rogad fieles por las almas,
Por las ánimas benditas.

Pidamos todos unidos
Que el Señor hoy las acoja,
Y suban a descansar
Todas juntas a la gloria.

El toque de las campanas, en "Seña de cofrade" o "Seña de difunto", acompaña toda la procesión para dar ese "luto" que necesita la noche y las propias campanas. Los versos del coro también lo señalan. El coro continua cantando mientras entra toda la gente a la iglesia:

Este "Liberame Domine"
Tan tristemente cantado
Nos dice que no olvidemos
A nuestros padres y hermanos.

Hombres mujeres y niños
Caminen para la iglesia,
Que las ánimas benditas
Le pagarán su asistencia

 Finalizada la procesión, y siendo la última estación dentro del templo, se hace el silencio, que hasta las campanas respetan durante unos minutos, y de nuevo se oye al coro que introduce al primer portador del ramo:

En el nombre de Dios padre
Y del hijo soberano,
Nuestro espíritu ilumine
Para cantar este ramo.

Ya que con mucho dolor
Estamos en este templo
La del ramo ha de pedir
Licencia para entrar dentro.

Ramo de Ánimas
El ramo está compuesto por 30 o 40 velas colocadas sobre un panel en forma de rombo coronado con un crucifijo oscuro al que le acompañan dos más pequeños en los laterales. del ángulo inferior parte el palo que sujeta la estructura. Las velas se colocan colgando de ese panel, adornado por una tela morada (el luto) y con lazos morados en sus esquinas. Estas velas son donadas por la gente durante los días de la novena y el fin total de ellas es que al día siguiente, y hasta que se consuman, se enciendan en el cementerio como símbolo de recuerdo y luz para los difuntos.

Antiguamente este ramo era recitado por mujeres solamente, que dirigían unas largas loas, tristes y llorosas, que intentaban dar lección moral a los que olvidaban a sus seres queridos que ya no estaban entre ellos. Símbolos de muerte y penitencia aparecían en esas poesías, e incluso muchas veces, daban la voz a un ánima que quería decirle a los suyos que ya estaba en el cielo.
Recitaban las loas y entre ellas el coro daba paso a la siguiente pudiendo ser más de 5 las dichas.

En la actualidad se reducen a 3 o 4, siendo una participación mixta y retirando ciertas partes que a las gentes de hoy en día les pueden abrumar y parecer anticuadas, como puede ser la mención de temas fuertes a cerca de la muerte. En otras ocasiones, esta censura no llega a tal, ya que lo que se muestra es una antigua tradición.

Tras el canto del coro, la primera empieza pidiendo la licencia de entada, que más o menos recita con estas palabras:


Ahora que hemos llegado
A las puertas de este templo,
A Dios pedimos licencia
Para poder entrar dentro.

Y presentar este ramo
Que humilde mente traemos
Para que a las pobres almas
Le sirva de algún remedio.

Ellas con dolientes ansias
Siempre nos están diciendo:
Venid, amigos del alma
Parientes y compañeros.

Te pedimos con fervor
Que las subas pronto al cielo.
Los que en esta triste vida
Con nosotros estuvieron.

Y vosotros libertinos
En este mundo terreno,
¿Ya no queréis acordaros
De lo que heredasteis de ellos?

Una misa, un rosario,
Una novena, una estación,
A caso sea bastante
Para ir junto al Señor.

Que quiere purificarlas
Y sacarlas de prisión,
Para ir a descansar
A la celestial mansión.

Entrad, compañeras juntas
En comunidad cantando,
Que a las ánimas benditas
Le ofrecemos este ramo.

Para alivio de sus penas,
Para bien de su descanso,
Y que en la mansión eterna

Todos juntos nos veamos.

Muchas veces, aparecen esas recriminaciones a los que están aquí en la tierra y no velan por el descanso de los que se fueron.

Introduce así el permiso que se pide al sacerdote para que deje entrar a los ofertores en el templo. Asintiendo el mismo, el coro prosigue cantando, mientras las campanas empiezan de nuevo el toque de difunto:

Vamos compañeras vamos
Hacia la mano derecha,
Y al Redentor de las almas,
Hagámosle reverencia.

Tomemos agua bendita,
Que el Señor nos la ha enviado,
Y a las ánimas benditas
Que le sirva de descanso.

Volvamos todas unidas
Hacia la mano diestra,
Y a la virgen del Rosario

Hagamos la reverencia.

Tras presentarse estas, y siendo permiso del auditorio, introducen a la siguiente con este verso entre otros:

La segunda que le sigue
Que prepare ya su voz,
Y esperemos muy contritas
Que diga su relación.

Lo mismo Ocurre con la cuarta:


La cuarta que está delante
Que coja el ramo en sus manos,
Y diga su relación
A todos nuestros hermanos.

Siguiendo el mismo proceso, continúan por el centro de la iglesia hasta llegar al altar donde finaliza la cuarta, después de escuchar estos versos interpretados por el coro, el sacerdote coloca el ramo ante el altar y el auditorio, quedando así como ofrenda para las ánimas:

Y al Señor cura del pueblo
Que viva por muchos años

Por haber sido gustante
Volver a cantar el ramo.

Y que con mucha bondad
Ya lo recoja en sus manos
Que a las ánimas benditas
De limosna se lo damos.

Purísima Asunción
Patrona que sois del pueblo
Libradnos del enemigo
Para conseguir el Cielo.

Y a las pobrecitas almas
Dales el descanso eterno,
Que con todas nos juntemos
En el reino de los cielos.




Así finaliza un rito de purificación y recuerdo que ha tomado raíces en este pueblo, esa tarde de difuntos. Una tradición dentro de aquellas leyendas transmitidas de padres a hijos, de abuelos a nietos y que dan un sentido especial y único de recordar a los que se fueron.

Cruz de Ánimas y lienzo del purgatorio.
Iglesia de Pobladura.
Esta noche, tras la interpretación de "El Tenorio", Los mozos preparaban una gran hoguera a las puertas de la iglesia, antes de comenzar todos estos ritos. Permanecía encendida toda la noche, y alrededor de ella se encontraban los mozos del pueblo, que turnandose, no dejaban en toda la noche de tocar las campanas al "toque de difunto", para que estas guiasen a las almas a sus casas. 
El carbón que obtenían de quemar la raíz o "cepa" de la urz, lo vendían para costear los gastos de la comedia de ese día.

En la actualidad se sigue encendiendo la hoguera o "Carbonera", pero solo durante la celebración.

Todo esto puede cobrar un sentido ridículo y anticuado para los admiradores de esta tradición, pero comprende una antigua y única costumbre que lleva durante décadas celebrándose en el pueblo.





· Este vídeo nos muestra parte de la celebración  del Ramo y la Procesión de Ánimas:



15 de octubre de 2014

Mujer Alistana. En tierra de luchadoras.

Archivo de Aires de Aliste (J.S.)
Hoy, otro año más, el mundo vuelca su mirada y su homenaje a esa mujer, a la mujer rural. La mujer de un mundo ya casi olvidado y vacío, pero existente.

Y nosotros, también otro año más, le daremos ese sentido homenaje, desde el punto de vista, y del recuerdo de la Mujer Alistana.

Como cabeza de familia, luchaba por los suyos. Siempre con familias numerosas llevaban todo su sudor para sacar ese poco "pan", que llevasen sus hijos a la boca. Pero quizá mencionando solo esto hablamos también de sus maridos, pues compartían sufrimientos.

Acerquémonos más. En una comarca pobre como esta, muchos buscaban fuera el sustento de su familia, y mientras tanto ellas mantenían con sufrimiento y lo poco que les mandaban, a sus hijos. Hilaban, araban, atendían la hacienda..., solo con el fin de salir poco a poco adelante.

Fotografía de Félix Marbán.
El arado, fruto de los lamentos, señal e insignia de la mujer de Aliste. Ella siempre definida por labradora dura y laboriosa que además de los huertos se entablaba  en esa labor de la siembra y a lo que los últimos testimonios que nos quedan por los pueblos, no son sino esas imágenes de mujeres dirigiendo el arado, tan bien como supieron dirigir durante siglos a sus familias.

Les tocaba en muchas ocasiones desempeñar el trabajo de los hombres e incluso más, pues las menos afortunadas se quedaban viudas y con niños a los que sacar adelante, hasta que estos pudiesen ayudarle.


Nos quedan tantas cosas atrás..., pero aun así, sin decirlas todas, cada uno pondremos hoy en nuestra mente el porqué. Pero el fin de todos es el mismo, tener y honrar en el recuerdo a esas luchadoras: Abuelas, madres, hermanas... Alistanas, que salieron adelante con un esfuerzo que en aquella ocasión nadie supo agradecer.

Hay dos artículos que ya a nuestros lectores les causaron admiración y hablan de esto mismo, Léanlos, no se arrepentirán: Mujer Alistana. Ejemplo de superación.
Del telar al arado.

10 de octubre de 2014

Palabras de hierro: Del afán al egoísmo.

Obisparra de Pobladura (ACADA)
Principios de alistanos. Todos sabemos como desde hace décadas nuestros antepasados, entre la gente humilde, se buscaban el pan para sus hijos y para ellos. De ahí esa ayuda, esa colaboración entre pueblos y gentes, por el bien común.

Los concejos, esos días de convivencia para el arreglo de los bienes que eran para todos iguales, esos momentos de reunión del pueblo entero para un trabajo común, en el que compartir anécdotas y también almuerzo de pan y vino, común en esos días.
Y no solo eran los concejos, si no también otras cosas como la siembra, siega e incluso la construcción de una casa. eran trabajos pagados, pero nunca los movía el interés por el dinero, sino la solidaridad.

La siembra: eje principal del año. En ella se juntaban padres, hermanos, tíos... para que de manera alterna fuesen segando las tierras. Sabiendo que el que acababa antes ayudaba al que quedaba.

"Cargando los manojos de centeno" (Francisco R.C)
Pasan los años y el progreso llega a que Aliste no sea ya ese feudo olvidado del mundo, llega el progreso y con él la emigración. Pero ese no es el mal mayor.

Poco a poco los pueblos se van quedando deshabitados aunque de vez en cuando nacen ilusiones de contribuir a que esto no ocurra. Todo eso es imposible, nadie se va a acordar de ellos para darle un empujón, no es algo importante, Es mejor dejar crecer los que se desarrollan por si solos.

Y ahí se encuentran esos pequeños pueblos, cada año sus gentes son menos, de ruido llega el silencio y la soledad, hasta que son mencionados solamente por su abandono.

y ahora me pregunto ¿Dónde esta ahora esa solidaridad mutua entre débiles?

28 de septiembre de 2014

Un mundo, el folclore.


Camines, viajes, contemples o simplemente leas, te rodea una cultura, unos valores y unos principios por los que te diferencias de cualquier animal o ser vivo.

De ahí parte lo que nos acerca a este mundo por el que vivimos, a eso por lo que nos movemos para descubrir la procedencia: el folclore.

Caminos que nos unen con otros lugares, otras gentes.

Sobre una misma pista, donde se realicen bailes de distintas provincias, comunidades o incluso distintos países, notas que todo acaba siendo igual: la búsqueda de nuestras raíces.

Miles de grupos por el mundo dedican sus días y horas a eso mismo, a el estudio y difusión de unos rasgos definitorios que se separaron de otros, pero llegaron a un mismo punto: nuestros días.
Un sentido homenaje es lo que merecen todos esos, que sin el mínimo interés, ponen sus vidas a servicio de nuestro folclore.

Cada vez que visitas un festival, no es solo una manera de llevar tus canciones o tu cultura a otros lugares, no es sino una manera más de convivir y disfrutar con personas que tienen tus mismos objetivos y de donde muchas veces nacen unos fuertes lazos de amistad. Una manera más de disfrute que consigue dos cosas diferentes e iguales como es el trabajo y el disfrute. Acabas conociendo valores que llegan más allá de los pueblos y ciudades. Conoces la parte valorativa de las gentes y te llegan, en muchas ocasiones, a aportar otros conocimientos necesarios para continuar tu trabajo.

Continuamos para todo eso. Trabajamos para llegar a aportar nuevas cosas. Aprendemos grandes valores. Vivimos por un mundo: el folclore.





21 de marzo de 2014

Miserere Mei Deus...

En tierra de costumbres y de ritos, no puede quedar algo tan esencial como es la Semana Santa, testigo de lo que pudo ser hace siglos en el resto de España. Costumbres que son vividas con humildad y sentimiento, y todo con un ambiente cargado de dolor y tristeza, como si fuese por nosotros mismos.

"las lágrimas de la dolorosa" Cirios y Troyanos.
Bercianos de aliste
Puede ser el aislamiento, el poco progreso o las ganas de preservación, lo que nos ha llevado y nos sigue llevando a el mantenimiento de estas tradiciones. A lo que haya sido debemos dar las gracias.

Sin nuestras procesiones sentidas, sin esa capa parda de pastores que nos precisa, sin el sentimiento de nuestros abuelos ¿Que nos definiría?

Curioso es el modo en que se vive la Semana Santa, curioso el comportamiento de esos hombres y mujeres que unen un sentimiento de tristeza para celebrar algo como es la muerte de Cristo. Su madre, esa dolorosa mujer, igual que la foto que aparece a la izquierda, una mujer como la tapa y cuida del dolor y la lluvia, porque es también su madre. Una manera muy peculiar.

Ahora vamos a nuestro campo, al que es mas cercano. En primer lugar cabría mencionar "El Santo Entierro" de Bercianos.  La procesión Alistana con mayor auge y de mayor conocimiento por los interesados en la Semana Santa Zamorana. Una definición de lo que pudo ser en los demás pueblos de la comarca pero que solo ellos supieron y pudieron preservar eso que tenían.
Cristo del perdón en el Calvario.
Pobladura de Aliste
Un rito del que aparecen ataviados con la conocida capa alistana o con esa túnica blanca que luego le servirá de mortaja.


Y ahora, nuestra semana Santa, la de Pobladura, llena de ritos y procesiones, pero indiferente a los ojos de los demás, como ocurre en otros pueblos.

Vía Crucis, Actos de perdón, Cantos de miserere, dolores de nuestra madre, rosarios de buena muerte, pero también procesiones, procesiones en las que aparece la capa alistana y el manto en las mujeres, túnicas diferentes a las de Bercianos, ya que se perdió el rastro de lo que pudo ser la indumentaria real.
Canciones que cubren esas procesiones con la máxima sensación de dolor como fueron y serán siempre.
Una tarde de viernes santo en la que se regresa al culto real de nuestros antepasados, al son del "Miserere Castellano" conduciendo a Cristo y su madre al calvario.

sin olvidar también el recorrido de la madre de los dolores por las calles del pueblo llorando las penas de la muerte de su hijo al son de las canciones de las mujeres que asemejan un tono de llanto y agonía.

La dolorosa cuida del hijo antes de "la carrera"
Pobladura de Aliste
Todo acaba en el mismo lugar: el sentimiento y la continuación de unas costumbres centenarias.






15 de enero de 2014

Del telar al Arado.

Representaciones. Pobladura de Aliste
Viendo el entusiasmo mostrado por todos por nuestra entrada de "Mujer Alistana. Ejemplo de superación", y la máxima difusión que le habéis dado para que llegue a ser una de nuestras páginas más visitadas, aquí va una "Segunda parte" o "aumento" de lo que fue ese pequeño homenaje a la mujer de nuestro Aliste, ¡Va por todas ellas!


Amanecen los primeros rayos del sol en Aliste y tras haber salido el hombre a la labor, la mujer permanece en casa "despachando" a los animales para salir ella también a la labor. Prepara el almuerzo que tierna mente deposita en un puchero o una cazuela de barro dentro de una cesta. Carga a su bebé recién nacido a la espalda, sujetado por la jerga, y se encamina con la cesta en la mano al encuentro del esposo. Daño ninguno le causa a ella coger el arado y dirigir las vacas, o ir delante sembrando con su saco al hombro; Temor no tendrá jamás esa mujer por el trabajo. Así es la mujer Alistana.

La mujer Alistana fue, es y será objeto de atención y estudio y reflejo de una tierra marcada por la pobreza y la miseria, pero también una cultura inimitable cargada por tradiciones, bailes y canciones. Gracias a este perfil de nuestra sociedad se han mantenido y transmitido la mayoría de nuestras costumbres y etnografía.

A pesar de la mujer siempre haber aparecido en un segundo plano tapada siempre por la figura masculina, la mujer del campo ha tenido las mismas capacidades o incluso más que el varón. 
Representaciones. Pobladura de Aliste
Esa mujer de Aliste, que cubría su día a día entre la casa y el campo, el campo y la casa, y si quedaba algún tiempo libre era el dedicado a la oración. El demás y corto quedaba para el baile y la juerga.

Tenemos ese perfil enmarcado: La mujer de Aliste; mujer trabajadora cual hombre, en el campo y en la casa, tejedora en sus noches, fiel seguidora de la fe cristiana, y preservadora de la cultura alistana. 
Este, un recuerdo que se merecen.



 Como homenaje a nuestras abuelas y madres especialmente, 
que sobrevivieron mejor que nadie a esa dura vida en esta tierra .

4 de enero de 2014

Hacia un nuevo Año.

Hola 2014, a ti nos enfrentamos nosotros, los "Aires de Aliste", a ti los esfuerzos de este nuevo año, donde de nuevo vamos a llevar nuestro folclore a los lugares que nos pidan.

Comenzamos un nuevo camino, damos de nuevo pasos sobre esta tierra, pasos de baile. Somos las letras de una historia que cuenta 14 años, esfuerzo incansable de muchos, lamentos de otros. En nuestra historia no nacen los imposibles, hemos podido demostrar que un pequeño pueblo puede mantener sus costumbres y llegar a donde sea.

En este pasado 2013 se nos abrieron las puertas de Portugal, en el ámbito de la danza, ya que con nuestras mascaradas hemos asistido innumerables años; comprendimos que con un poco de empeño podíamos hacer un festival de folclore que estuvo durante semanas en boca de mucha gente; hilamos más fuertes los lazos de amistad con uno de los grupos de más profesionalidad y antigüedad de aliste, Aulas de Música; participamos en encuentros y festivales de la zona y dimos un paso para mantener vivo el recuerdo de nuestro amigo Manuel Vega.

Muchas cosas más quedan tras nuestra pequeña asociación, el pequeño grupo, el pequeño pueblo... Solo sabemos que un año más, empezamos con la ilusión de junto a todos vosotros vivir el folclore, porque todos lo hacéis posible, porque todos sois "Aires de Aliste".